Maribel Espinoza recibe dura respuesta de la Secretaría de Defensa tras solicitar captura de Luis Redondo: «Es un disparate»

En medio de una creciente tensión política en Honduras, la diputada del Partido Liberal, Maribel Espinoza, recibió un contundente rechazo por parte de la Secretaría de Defensa luego de que solicitara la intervención de las Fuerzas Armadas para capturar al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo.

El general Roosevelt Hernández, ministro de Defensa, calificó la petición como “un disparate” y descartó de plano cualquier intervención por parte de la institución castrense.

La solicitud de Espinoza, respaldada por sectores de la oposición, surge como reacción a las acciones impulsadas por Redondo para exigir el conteo de miles de actas electorales reclamadas tras detectarse graves irregularidades en las elecciones generales de 2025.

Redondo convocó a una sesión extraordinaria del Congreso Nacional en la que se presentó un análisis jurídico detallado del proceso electoral y se aprobó un decreto que ordena la revisión y el escrutinio de 19,167 Juntas Receptoras de Votos (JRV) que, según denuncias documentadas, no fueron contabilizadas de forma adecuada.

El titular del Legislativo ha sostenido que esta iniciativa no obedece a intereses partidarios ni ideológicos, sino a la obligación constitucional de proteger la voluntad popular frente a evidencias de incumplimientos, irregularidades graves, presiones externas y manipulaciones que han afectado la soberanía del voto ciudadano.

En contraste, diputados de la oposición se autoconvocaron a una sesión extraordinaria paralela, en la que Maribel Espinoza leyó un manifiesto en el que exigió la captura de Redondo por una supuesta “traición a la patria”.

Para sustentar su postura, invocaron el artículo 272 de la Constitución, argumentando que el presidente del Congreso estaría interfiriendo en las atribuciones exclusivas del CNE al cuestionar las declaratorias electorales.

La reacción no se hizo esperar. El general Roosevelt Hernández, secretario de Defensa, calificó la solicitud de los diputados liberales y nacionalistas como «un disparate».

En declaraciones a los medios, Hernández dejó claro que las Fuerzas Armadas no intervendrán en disputas políticas y que cualquier controversia debe resolverse exclusivamente por las vías judiciales y constitucionales correspondientes.

Su postura ha sido interpretada como un duro revés a la estrategia de la oposición y como una señal de contención institucional que busca evitar una escalada de tensión que rememore episodios críticos del pasado, como el golpe de Estado de 2009.