Exclusiva: En su primer acuerdo ejecutivo, Asfura otorgó una asignación mensual adicional de 7,500 dólares para la hija de Carlos Flores

A poco de asumir la presidencia de Honduras, Nasry «Tito» Asfura firmó el 2 de febrero de 2026 su primer acuerdo ejecutivo.

No fue para atender una emergencia nacional, combatir la pobreza ni reducir la deuda. Fue para subirle el sueldo a la hija de un expresidente.

La beneficiaria fue Mary Elizabeth Flores Flake, embajadora permanente de Honduras ante las Naciones Unidas en Nueva York e hija del expresidente Carlos Roberto Flores Facussé.

El Acuerdo Ejecutivo N.° 001-2026, emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores y firmado por el propio Asfura y la canciller Mireya del Carmen Agüero Trejo, le añade USD 7,500.00 mensuales a su llamado «factor comparativo», con el argumento de «la complejidad de sus funciones y la situación económica de la ciudad donde está acreditada».

En la práctica: siete mil quinientos dólares extras cada mes, por encima de su salario base, con cargo al erario público.

Que el primer gesto de gobierno de Asfura haya sido engordar los ingresos de la hija de Carlos Flores Facussé no es un detalle menor. El expresidente es uno de los operadores políticos más influyentes del Partido Liberal y ha sido señalado como padrino de la consejera electoral Ana Paola Hall.

Un mes antes de las primarias de marzo de 2025, el Consejo Nacional Electoral adjudicó contratos millonarios para impresión de papeletas —el más costoso, por más de 49 millones de lempiras— a la empresa Lithopress Industrial, cuyos accionistas incluyen al propio Flores Facussé y a su hija Elizabeth Flores Flake.

La consejera que defendió los intereses de esa empresa durante el proceso fue precisamente Hall, representante del Partido Liberal en el organismo electoral.

Tras las elecciones del 30 de noviembre de 2025, Hall y su colega Cossette López tardaron más de 25 días en proclamar un ganador, ignorando las inconsistencias en las actas y sin rendir cuentas por la eliminación obligatoria del dispositivo biométrico en las Juntas Receptoras de Votos —medida que, según denunciantes, contaminó el proceso y facilitó la manipulación de resultados—. Al final, declararon ganador a Asfura.

La cadena de favores es difícil de ignorar: Flores Facussé alineó a su representante en el CNE para allanarle el camino a Asfura.

El primer acuerdo ejecutivo del nuevo gobierno, beneficiando directamente a la hija del expresidente con una generosa asignación mensual, parece ser la respuesta.

En Honduras, los favores políticos tienen precio. Y en este caso, todos los hondureños pagaremos en dólares, cada mes.