¡Escándalo en el Partido Liberal! Nasralla revela que Jorge Cálix y Yani Rosenthal concentraron a los diputados por varios días en este lujoso hotel para comprarlos con el “poderoso caballero don dinero”

El ingeniero Salvador Nasralla, figura prominente del Partido Liberal y excandidato presidencial, denunció en una entrevista transmitida en vivo que Jorge Cálix y Yani Rosenthal organizaron una concentración de varios días con diputados liberales en el Hotel Clarion de Tegucigalpa, con el propósito de comprar su apoyo mediante incentivos económicos.

Según el expresidenciable, fue así que se logró imponer a Cálix como jefe de la bancada y candidato a la presidencia del Congreso Nacional.

El líder liberal detalló que los diputados fueron hospedados en el lujoso hotel desde el sábado 17 de enero, extendiéndose la reunión por varios días —incluyendo domingo 18 y lunes 19 —.

Nasralla afirmó explícitamente que esta operación se llevó a cabo mediante el uso del «poderoso caballero don dinero», una expresión clásica que alude al soborno o compra de voluntades a través de incentivos económicos.

Según el líder liberal, la reunión fue coordinada directamente por Cálix y Rosenthal, quienes habrían proporcionado los recursos financieros.

Reveló además la participación de Marcia Facussé, quien incluso transportó a los diputados en un «busito».

Esta operación se habría llevado a cabo con el objetivo final de alinear a los diputados y facilitar un eventual acercamiento hacia el Partido Nacional en un contexto de negociaciones políticas y pactos para la elección del presidente del Congreso.

Nasralla admitió saber de la concentración mientras ocurría, pero señaló la dificultad para intervenir.

«Yo sabía que estaban reunidos. De hecho fueron hospedados en el Hotel Clarion», afirmó.

Hasta el cierre de esta nota, ni Jorge Cálix ni Yani Rosenthal han respondido públicamente a estas acusaciones específicas sobre la concentración en el Hotel Clarion y el uso de recursos económicos para influir en los diputados.

Esta denuncia se suma al clima de desconfianza en la política hondureña, donde las acusaciones de compra de voluntades y pactos ocultos son recurrentes.