«El Fantasma» pagó soborno de 5 millones de lempiras para ser liberado tras el crimen de Said Lobo, según medio de EEUU

Un medio de comunicación estadounidense reveló nuevos detalles sobre el caso de Gerson Cuadra Soto, alias «El Fantasma», integrante de la Mara Salvatrucha (MS-13) que habría confesado ante autoridades federales que el expresidente Juan Orlando Hernández ordenó el crimen de Said Lobo Bonilla, hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa.

El informe del medio estadounidense

La cadena de televisión Nebraska.tv, con sede en el estado de Nebraska, publicó un informe (Ver aquí) basado en los documentos de una acusación penal presentada ante la Corte Federal de Distrito que detalla la trayectoria criminal y la fuga de Cuadra Soto tras los hechos del 14 de julio de 2022.

Según la acusación penal, en esa fecha Cuadra Soto formó parte de un escuadrón de sicarios profesionales que participó en un cuádruple homicidio en Honduras.

Fue detenido por las autoridades, pero puesto en libertad apenas cuatro días después tras pagar un soborno de 5 millones de lempiras a funcionarios hondureños.

Tras quedar en libertad, Cuadra Soto abandonó Honduras y en noviembre de 2022 cruzó ilegalmente la frontera de los Estados Unidos, donde logró permanecer por más de tres años trabajando para distintas empresas en múltiples estados del país.

Su rastro fue detectado gracias al trabajo de inteligencia del FBI. En noviembre de 2025, un informante alertó a las autoridades que Cuadra Soto se encontraba en Grand Island, Nebraska, lo que llevó al FBI a iniciar una vigilancia sobre un apartamento y posteriormente sobre un negocio de chatarra donde el sospechoso trabajaba.

El 8 de diciembre de 2025 fue arrestado. Las autoridades federales lo imputaron inicialmente por su condición de extranjero en situación irregular en el país.

Sin embargo, el caso no terminó ahí. Una búsqueda en su residencia reveló un pasaporte hondureño sin sellos, talones de cheques de varias empresas en múltiples estados del país, cartas del IRS relacionadas con pagos de impuestos pendientes, una licencia de conducir de California y múltiples pases de abordar a distintas ciudades estadounidenses.

Con ese hallazgo, Cuadra Soto fue imputado con un segundo cargo federal: conspiración para defraudar al gobierno de los Estados Unidos, al haber omitido deliberadamente su número de identificación fiscal ante una empleadora para evadir sus obligaciones tributarias.

El grave señalamiento de Pepe Lobo

Pero lo que convierte este caso en uno de los más explosivos de la historia reciente de Honduras va mucho más allá del perfil delictivo de «El Fantasma».

El expresidente Porfirio Lobo Sosa reveló que agentes federales de los Estados Unidos le informaron que Cuadra Soto confesó, en el marco de las investigaciones, que la orden de acabar con la vida de su hijo Said fue dada directamente por el expresidente Juan Orlando Hernández.

«Mi hijo era un ciudadano americano y lógicamente es de interés de ellos», declaró Lobo, dejando claro que el vínculo estadounidense de la víctima convierte el caso en un asunto de jurisdicción e interés directo para las autoridades federales norteamericanas.

Según el exjefe de Estado, su otro hijo, Fabio Lobo, habría sido amenazado para que no testificara en el juicio contra Hernández en Estados Unidos, bajo la advertencia de que si lo hacía, un miembro de su familia sería asesinado.

A pesar de esa presión, Fabio Lobo compareció ante la corte, fue calificado como «testigo estrella» del caso y aseguró que Hernández «sabía todo» sobre los negocios ilícitos de su hermano Juan Antonio «Tony» Hernández.

El Fiscal General activa diligencias internacionales

Ante la gravedad de las revelaciones, el Fiscal General hondureño, Johel Zelaya, instruyó el inicio formal de gestiones de asistencia judicial internacional ante las autoridades de los Estados Unidos, con el objetivo de obtener de primera mano la información completa contenida en las declaraciones de Gerson Cuadra Soto.

Para ello, designó una comisión de fiscales especializados en Delitos Contra la Vida que viajarán a territorio estadounidense para coordinar directamente con las autoridades federales y conocer los alcances reales de lo que «El Fantasma» habría confesado.

Es una señal clara de que la Fiscalía hondureña considera las declaraciones lo suficientemente serias como para activar los mecanismos de cooperación internacional, lo que podría abrir un nuevo y devastador capítulo judicial para Juan Orlando Hernández.

Hernández ya cumplía una condena de 45 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico antes de recibir el polémico indulto que le otorgó Donald Trump el 1 de diciembre de 2025.

Hoy, ese mismo hombre indultado enfrenta el señalamiento más oscuro de su carrera: ser el presunto cerebro detrás de un crimen que cobró la vida de cuatro jóvenes, entre ellos el hijo de su propio compañero de partido y expresidente.