De impacto: Fabio llamó llorando a Rosa de Lobo tras el crimen de Said para contarle la amenaza que recibió si declaraba contra JOH
En una reveladora entrevista con el medio hondureño Confidencial HN, el expresidente Porfirio Lobo Sosa habló sobre las amenazas que recibió su hijo Fabio Lobo antes del crimen de su hermano Said, y la conexión que el propio exmandatario establece entre ambos hechos.
Fabio Lobo fue testigo clave en el juicio federal contra Juan Orlando Hernández en Nueva York, donde JOH fue condenado en 2024 a 45 años de prisión.
Según relató Porfirio Lobo, antes de que Fabio se presentara a declarar, recibió amenazas directas y contundentes: si testificaba contra el exmandatario, un miembro de su familia sería asesinado.
La madrugada del 14 de julio de 2022, Said Lobo Bonilla, ciudadano estadounidense e hijo del expresidente, fue abatido a la salida de una discoteca en el Bulevar Morazán de Tegucigalpa, junto a tres jóvenes más.
Poco después del crimen, Fabio llamó llorando a Rosa Elena Bonilla de Lobo, para contarle lo sucedido.
«Cuando ocurrió lo de Said, Fabio llamó llorando a Rosa para decirle sobre la amenaza que le habían hecho si declaraba en el juicio de JOH», narró el expresidente.
«Fabio recibió amenazas antes del asesinato de Said», ha reiterado Lobo en varias entrevistas, apuntando directamente al círculo cercano de Juan Orlando Hernández como posible responsable de lo ocurrido esa madrugada.
El caso de «El Fantasma»
El 8 de diciembre de 2025, Gerson Cuadra Soto, alias «El Fantasma», fue detenido en Grand Island, Nebraska.
Cuadra Soto es señalado como integrante de un escuadrón de sicarios profesionales que ejecutaron el cuádruple crimen del Bulevar Morazán, donde perdió la vida el hijo de Lobo.
Según información proporcionada por agentes federales al expresidente Lobo, «El Fantasma» confesó ante las autoridades estadounidenses que la orden de acabar con la vida de Said fue dada directamente por Juan Orlando Hernández.
El perfil de Cuadra Soto no es el de un delincuente común. Tras ser detenido en Honduras días después del crimen, fue liberado apenas cuatro días más tarde luego de pagar un soborno de 5 millones de lempiras a funcionarios hondureños.
Con su libertad comprada, huyó del país en noviembre de 2022, cruzó ilegalmente la frontera de los Estados Unidos y logró vivir en la clandestinidad por más de tres años, trabajando para distintas empresas en múltiples estados bajo una identidad fiscal fraudulenta.
Fue el FBI quien finalmente lo rastreó gracias a la información de un informante, iniciando una vigilancia que culminó con su arresto. Hoy enfrenta un cargo federal por conspiración para defraudar al gobierno de los Estados Unidos.
El Fiscal General de la República, Johel Zelaya, instruyó el inicio formal de gestiones de asistencia judicial internacional ante las autoridades de los Estados Unidos, designando una comisión de fiscales especializados en Delitos Contra la Vida que viajarán a ese país para coordinar directamente con el FBI y conocer de primera mano los alcances completos de las declaraciones de «El Fantasma».
